
El
Coton de Tuléar, una bola de algodón que esconde toda
clase de agradables sorpresas, conquistando a quienes lo conocen y haciendo
valer el dicho de "las apariencias engañan".
Malibú D'Eramprunyà
Su
inteligencia, su alegria de vivir, su infinita paciencia y sus fáciles
cuidados, contrastan con su capacidad para transformarse en un perro
guardián de gran robustez física. Un cóctel que
enamora.
Como
enamorada quede yo desde que los conocí, hace ya más de 10 años. Aunque
parezca mentira todo comenzó así. No me gustaban los perros. Me daban
miedo. Ellos consiguieron que me adentrara en este maravilloso mundo
de la crianza. Luego la selección, las exposiciones... Ahora no sabría
vivir sin ellos.
Muchos
me conocéis, pero para la gran mayoría aquí me presento con algunos
de mis perros y espero que os guste esta Web.


Cristina
Mejias Farras. Coton de Tuléar D'Eramprunya.
Quiero
aprovechar para agradecer a todas las personas que me han apoyado durante
todos estos años.
Didier Schaer y Valentyna Ostrianska:
por darme a conocer la raza y regalarme mi primer lote de cría.
Jaume Mestres y Dora Aleu: por su
apoyo moral y económico así como su dedicación
durante muchos años en el montaje, ampliación y cuidado
del criadero, así como por estar ahí siempre.
Jordi Mestres y Gemma Pallarés:
por su ayuda en la divulgación de la raza y especialmente a Gemma
por introducirme en el conocimiento necesario para el cuidado de mis
ejemplares.
Julián Oliva: por hacerme
mirar siempre hacia adelante, por sus consejos, por su trabajo tanto
de peluquería como de handling y por su pasión por la
raza que lo llevó a compartir ejemplares y a iniciarse en su
crianza.
Charo Morente: por su trabajo en
la peluquería de todos los ejemplares y por el entusiasmo que
puso con todos ellos.
Joan M. Lopez Trullols y Aurora Llamas:
por el esfuerzo realizado con su campeón Jock y por todos los
hijos que este ha tenido.
Silvia Vallribera: por su amistad
y por el inmenso cariño y esfuerzo puesto en sus perritas y sus
bebés, sobre todo con su campeona Zinnia que desgraciadamente
falleció muy joven al practicarle una cesárea en su primer
parto. No la olvidaremos.
Ana Arroyo: por hacerse cargo de
TODO cuando vamos de exposiciones.
Loli Najar: por su apoyo y ayuda
incondicional, su amistad, su cariño y su trabajo en el criadero,
en los rings y en la peluquería. Gracias.
A
mis padres Alfonso e Isabel: por su ayuda y cariño
absoluto en todos los momentos, buenos y malos.
Y a mis hijos Marc y Carles: por
insistir en querer un perro.
Hay
muchas más personas que han estado a mi lado en este tiempo y
a todos os doy las gracias por ello.
Sin vosotros nada de esto hubiera sido posible.